"Disfrutar de un entorno único puede ser una de las razones para sentirse privilegiado"
Finca de 42 hectáreas en pleno corazón del Parque Natural Tajo Internacional
Situada en el término municipal de Santiago de Alcántara (Cáceres), en las estribaciones de la Sierra de San Pedro y limítrofe con el río Tajo en su frontera con Portugal.
Se accede a la finca desde el camino del “Embarcadero”, por el que se transita durante varios kilómetros hasta llegar a un paraje único que lleva por nombre “La Casa del Cura”.
El relieve de la finca cuenta con dos vertientes diferenciadas; según accedemos nos encontramos en el punto más alto y esta línea hace de divisoria entre la superficie hacía el río Tajo y la opuesta.
En general, se trata de una topografía suave y con ondulaciones que se van convirtiendo en más escarpada según nos acercamos al Tajo.
El paisaje es uno de los valores más singulares de este entorno. Su topografía suave permite la existencia de amplias praderas con ejemplares de encina dispersos, pero sin duda es el río Tajo el que deja su huella y marca propia en el relieve.
Las vistas del río tanto desde una posición elevada de la finca como desde la orilla son sencillamente espectaculares. Los cortes verticales de la piedra y los densos pinares de la vertiente portuguesa también son dignos de observar.
La ubicación de la finca en pleno Parque Natural Tajo Internacional y Red Natura 2000 hace que el nivel de protección ambiental sea máximo sobre las especies animales y vegetales.
El bosque mediterráneo está perfectamente representado. La encina y el alcornoque como estrato arbóreo principal en las zonas más suaves y las jaras en las vaguadas hacia el río, forman un denso tapiz.
Las grandes aves, tales como águilas, buitres, cigüeñas negras y la reserva cinegética habitada por venados y jabalíes son muy abundantes.
La finca se encuentra perfectamente delimitada y vallada en todo su perímetro, a excepción de los más de 200 metros de fachada al Tajo. El desplazamiento a través de la finca se puede hacer por caminos perfectamente planificados y frecuentemente repasados.
El agua es abundante, existiendo un par de charcas y un pozo con reservas durante todo el año. Esto permite la presencia de ganado en la finca durante todo el año. Se cuenta con amplios espacios delimitados por muros de piedra y puertas para la gestión ganadera.
Uno de los mayores valores de la finca es una antigua casa de más de 300 metros cuadrados, que habilita el derecho a su restauración, ya que en esta zona la legislación impide nuevas construcciones.
Puedes ponerte en contacto con nosotros a traves de gerencia@posadadelaencina.com
Proteger, informar y defender el paisaje más representativo de la Península Ibérica, para poder seguir disfrutando de estos enclaves durante muchas generaciones.
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